Ubicado en la árida costa de la Región de Coquimbo, en Chile, el proyecto nace como una respuesta arquitectónica a un entorno tan extremo como sobrecogedor — un paisaje esculpido por el sol, el viento, el aire salino y la lluvia esporádica. Encargados tanto del diseño como de la construcción, abordamos este desafío como un ejercicio de integración entre el territorio, la materialidad y la experiencia de habitar.