El término “quincho”, heredado del quechua, describe un espacio cubierto que, en sus orígenes, se concebía como una extensión de la vivienda, abierto en sus laterales y techado con paja. En la actualidad, este concepto ha evolucionado para convertirse en un lugar de encuentro y disfrute al aire libre, ideal para las temporadas de primavera y verano, donde la naturaleza y la arquitectura se entrelazan para crear ambientes acogedores y versátiles.